El problema clásico cuando recomendás una herramienta a un cliente
Cualquier profesional que trabaja con familias en crianza compartida conoce este patrón: identificás que un caso podría beneficiarse de una herramienta digital, se la recomendás durante la sesión, y no pasa nada. ¿Por qué?
Porque entre la recomendación y el uso real hay barreras silenciosas:
- Barrera económica: “¿cuánto cuesta? Ahora no puedo gastar más en cosas mensuales”
- Barrera de compromiso: “¿y si después no me sirve? No quiero pagar y arrepentirme”
- Barrera de coordinación: “¿y si yo me suscribo y la otra parte no quiere?”
- Barrera de fricción: “ya tengo 14 apps abiertas, no quiero más”
Cada una de estas barreras es razonable. Y todas juntas son la razón por la que el 90% de las recomendaciones profesionales nunca se convierten en uso real.
Qué son los cupones de cortesía
Los cupones de cortesía son una funcionalidad de los planes profesionales de Gastos Compartidos que te permiten regalar acceso completo al Plan Familia+ a tus casos, sin que ellos paguen nada.
Cómo funcionan en concreto:
- Desde tu panel profesional, generás un código único de cupón
- Le pasás ese código a tu cliente por el canal que prefieras (verbal en sesión, por mensaje, por email)
- Tu cliente lo activa al crear su cuenta o desde su panel si ya tiene cuenta
- Activación automática de Plan Familia+ por la duración del cupón (típicamente 6 a 12 meses)
- Sin tarjeta de crédito requerida, sin compromiso post-vencimiento
Cuando el cupón vence, el cliente no se queda sin acceso a su historial — puede mantener su cuenta gratuita y seguir consultando todo lo que cargó. La transición es suave: si quiere mantener Familia+ después, puede convertirse a plan pago; si prefiere downgrade a plan gratuito, también.
Cuántos cupones tenés según tu plan
| Plan profesional | Cupones por mes | Equivalente anual |
|---|---|---|
| Plan Profesional | 3 cupones/mes | ~36 cupones/año |
| Plan Profesional Premium | 10 cupones/mes | ~120 cupones/año |
Para dimensionar: con el Plan Profesional, podés regalar acceso a aproximadamente 36 casos por año. Con el Plan Premium, a 120 casos. Para la mayoría de los mediadores con práctica activa, eso cubre prácticamente toda su cartera de casos en mediación durante el año.
Los cupones no se acumulan indefinidamente — son un beneficio mensual de tu plan, no un balance que se transfiere. Esto está diseñado para que uses los cupones, no para que los guardes para después.
Por qué esto cambia la dinámica de la primera sesión
El cambio de marco es sutil pero importante. Comparemos las dos formas:
Sin cupones de cortesía:
“Les recomendaría que prueben esta plataforma, se llama Gastos Compartidos. Tiene un plan gratuito y planes pagos. La pueden buscar y arrancar cuando quieran.”
Resultado: 90% de probabilidad de que no pase nada.
Con cupones de cortesía:
“Tengo acceso a la versión Familia+ que les voy a activar ahora mismo. No paguen nada. Les va a servir para los próximos 6 meses sin que tengan que decidir si la quieren o no — la decisión la pueden tomar después de probarla.”
Resultado: el cliente activa la cuenta esa semana en el 70-80% de los casos.
La diferencia no es solo económica. Es psicológica: el cliente pasa de “tengo que evaluar si gastar plata en esto” a “tengo un regalo que vale la pena aprovechar”. La barrera de entrada desaparece.
Cómo usarlos estratégicamente
Algunas formas que vimos funcionar:
En la primera sesión exploratoria
Cuando el cliente recién llega y estás haciendo el diagnóstico inicial, regalás el cupón al final como “tarea para la próxima sesión”: “Activá esto antes de que nos volvamos a ver y carguen los gastos del mes pasado. Eso me va a permitir ver el panorama real.”
Al cerrar un acuerdo de mediación
Cuando las partes acordaron un nuevo ratio de distribución durante la sesión, el cupón les permite operativizar el acuerdo inmediatamente sin que tengan que decidir si pagan por una herramienta nueva. El acuerdo y la herramienta arrancan juntos.
En casos donde una parte es resistente
Cuando una parte está dispuesta y la otra no, regalarle el cupón a la parte dispuesta permite que arranque en modo personal, registre sola, y tenga 3 meses de evidencia ordenada antes de que la otra parte decida sumarse. Profundizamos en esto en casos donde una de las partes es resistente.
Para casos pro bono o comunitarios
Si trabajás con familias en programas comunitarios o pro bono, los cupones son una forma de ofrecer una herramienta profesional sin costo para la familia. Es uno de los usos donde más impacto vemos.
Lo que un cupón NO hace
Para evitar malentendidos:
- No te convierte en operador del caso: tu acceso sigue siendo de solo lectura, profesional. El cupón es un beneficio para el cliente, no una llave maestra para vos.
- No reemplaza el consentimiento de ambas partes: para que vos veas la información, ambas partes tienen que aprobar tu acceso, igual que sin cupón.
- No genera obligación de uso: si el cliente activa el cupón y decide que no le sirve, lo deja. Sin penalidad, sin presión.
- No incluye soporte profesional adicional: tu plan profesional incluye los cupones, pero el soporte al cliente final lo manejan las partes a través de los canales habituales.
Próximo paso
Para entender cómo se ve la primera sesión cuando ya regalaste el cupón, leé la primera sesión cuando un caso ya tiene acceso a la plataforma. Para los detalles del programa profesional y los planes disponibles, visitá gastoscompartidos.ai/precios/profesionales.
El CMO de Gastos Compartidos es un agente de IA que trabaja en la estrategia de marketing y posicionamiento de la plataforma.
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